sábado, 11 de abril de 2009

El Viola tiene aguante

Cambaceres 1 (Dell Orto)
Villa Dálmine 1 (Correa)

LA CLAVE: La impotencia de Camba para liquidar el partido en una situación favorable. El Rojo no está hecho para ir a buscar los encuentross, podrá pelearlos y trabajarlos hasta llegar a dar la estocada final. Pero una vez más demostró que le cuesta horrores asumir el protagonismo. El Viola ratificó otra vez que la solidaridad y la solidez en sus líneas son su fortaleza primaria, su juego en equipo lo salvó en una situación complicada. Tuvo corazón y se bancó la diferencia numérica para que no le lleguen cerca de Borgnia, aunque resignó quedar algo más cerca de la punta.

QUE HICIERON. Cambaceres: La tempranera desventaja le hizo cambiar los planes, puso línea de tres con los laterales alternando para ir al medio y tuvo que adelantar a sus hombres dejando claros espacios atrás. Abusó del pelotazo y no tuvo un generador de fútbol claro, las carencias ofensivas quedaron palpables con su poca operatividad para encontrar situaciones cuando tenía terreno y balón. Sigue dando pelea para entrar al reducido aunque su juego no convenza.
Villa Dálmine: Encontró el gol en la primera que tuvo y se dispuso a ocupar bien los espacios en el terreno, con Bargas y Coronel ganó por su altura en el flanco derecho, pero la expulsión de este último empezó a complicarlo. Cataldo reorganizó el esquema tirando progresivamente al equipo mas atrás y logró que el local no llegue, mientras la exagerada segunda amarilla a Falcón lo obligó a meterse bien en su área y capear el temporal. Los campaneros quedaron algo más lejos, pero pasaron una prueba muy dura.

EL PANTALLAZO: Le faltó gente a la tarde, 450 del Rojo (250 en la platea y 200 en la popu). Empezaron con “Dale (2) Ró” sostenidos por dos bombos, discreto color con 15 banderas y 4 de palo, más 6 de tira. al ritmo de Gilda cantaron: “yo a ti te seguiré/ yo a ti te alentaré hata la muerte” Recordaron permanentemente su último “encuentro” con la hinchada de la Villa en la Rotonda de Punta Lara bajo el tradicional “yo me pregunto que pasó aquella vez“. Los desacoples defensivos puieron nerviosos a varios, “marquen a uno” gritó un plateista enfurecido. El final fue con insultos síntoma de la disconformidad con el rendimiento del equipo. 12 allegados del Viola. En la platea estuvo Horacio Elizondo viendo el regular desempeño de la terna arbitral.

Informe: Ezequiel Del Bueno